Por dentro y por fuera. ¡No hay retos imposibles!

¡¡Menudo equipazo!! ¡¡Ya quisiera cualquier entrenador o cualquier gabinete gubernamental tener semejante despliegue de gente dispuesta a todo!!

¡No hay reto imposible, con vuestro empuje todo se puede y encima todo sale bonito, por duro que sea!

Una vez que ya hemos conseguido tener en marcha las mascarillas, las batas, los buzos, patucos, gorros…  nos hemos puesto un reto más: Llevarles a los que peor lo pasan en el Hospital un aporte de energía, un chute de vitalidad, un empuje de alegría, un mensaje de que no están solos, una señal con forma de bollos, bizcochos, tortas y panes con aceite y tomate. Si algo nos sobra en Granada es productos de calidad. Y esta mañana lo hemos hecho realidad. Daba alegría ver preparar los desayunos al personal de las cocinas del PTS con semejantes manjares. La web aún no está preparada para trasmitir el olor del pan de Alfacar recién salido del horno esta madrugada, el sabor del aceite de mi Salar o de los tomates de la costa. Me he vuelto a casa en ayunas con un agujero negro en el estómago y con unas ganas de asaltar mi cocina indescriptibles, de buena gana me hubiera quedado a desayunar con ellos, pero el deber nos llama a cada uno a nuestros puestos.

Tengo la obligación de transmitiros la ovación del personal del PTS y la cara de emoción de los que recibían los desayunos. Muy fácil: ¡No hay palabras!

Es de bien nacidos ser agradecidos, y esta vez les toca a estos maravillosos donantes, que cuanto les hemos pedido no han dudado en dárnoslo. Les ha faltado tiempo para responder de forma ejemplar.

Aceite de Oliva Virgen Extra: María Flor, gerente de OleoSalar Cosecheros (aceites INENA), tardó cero coma en preparar el cargamento de botellas de nuestro oro líquido, ¡En menos de una hora ya lo tenía en casa!

Con semejante subidón de alegría llamé a Paula Spa, llamada a tiro fijo, nunca me había dicho que no a nada. De hecho,  ella llegó a mi vida gracias a su corazón de Mecenas, ya hacía posible grandes joyitas. Su actitud, su alegría, hizo que entrara por la puerta grande de mis BFF. Con su propio coche subió los tomates seleccionados de Campos de Granada, de nuestra Costa Tropical al Hospital PTS. ¡50 minutos!

Imaginad la alegría de ver que esto va tomando cuerpo, ya no hay quien nos pare. Llamo a Odile, Eva y Paco. Hacemos un llamamiento en busca de pan y en pocos minutos ya teníamos el ofrecimiento de Panadería la Gracia de Dios y Panadería Mariano, ambos con la misma respuesta, ¿Cuánto necesitáis? ¿Cuánto queréis? Cientos de bollos, tortas, bizcochos, para que no les falte de nada a los que se están batiendo el cobre contra el coronavirus, peleando a centímetros de la muerte, protegidos tras el escudo de algunos de nuestros Epi´s que tantos de vosotros habéis elaborado.

Llegados a este punto me tuvieron que parar, sujetarme para no ir a por mis amigos de cárnicas, jamones y hasta algún restaurante vegano. Me vuela el corazón a tantas pulsaciones por minuto, me pasan tantas ideas por la cabeza que me faltan horas para poderlas plasmar. La culpa es vuestra, con este grupo empujando no nos ponemos límites y a veces, hay que frenarse para ir al ritmo de la otra realidad.

Tengo parada la siguiente fase: La Torrija Solidaria, para endulzarles la vida a la personas mayores que tan mal lo están pasando y tanto merecen. Con un dulce y un mensaje de ánimo, unas palabras para agradecerles tanto y decirles que no están solos. Que si registro sanitario, que si entregas, en fin, seguimos luchando a ver cómo hacerlo posible. ¡Se lo MERECEN!

Mientras tanto este ejército de voluntarios no para, van muy por delante de mi, me llevan a degüello, a todo pedal, me siento como el aguador de Indurain en una etapa de montaña del Tour de Francia.

Kio sigue elaborando sus gorros tipo Yves Saint Laurent asiático para las urgencias del Hospital Ruiz de Alda.

 

No paramos de recibir y enviar mascarillas de buceo para respiradores desde el Ayuntamiento de Salar gracias a Armando y la coordinación de María Flor y desde Loja gracias a su Agrupación de Protección civil.

Seguimos cortando batas, cosiendo mascarillas, botines, a un ritmo inimaginable y recibiendo donaciones como los miles de patucos que nos trae Paco del Polideportivo Inacua, en uno de sus miles de viajes ubicuos mientras lleva mascarillas a los más desfavorecidos en la Zona Norte:

Felicitaciones a  Gabia: ¡Enhorabuena María!, acabas de ser abuela y eso siempre es motivo de alegría. Has sacado tiempo para tejer patucos para el bebé, y para coser estos trajes NBQ con homologación casera ISO 9001 y marcado CE que para sí quisiera la OTAN.

 

La piel de gallina, cada vez que recibes una llamada de un grupo de aquí y de allá ofreciéndose con todo lo que tienen, de grupos y asociaciones a los que les ha llegado el comentario de lo que hacemos. Hay agradecimientos que te dan una subida de endorfinas brutal, hay momentos que deberían estudiar en el colegio de Psicólogos y extraer el jugo medicinal de estos apoyos. Nadie de este grupo ha vuelto a tomar un ansiolítico o una pastilla para el dolor. Si no fuera porque cuando bajas a las cavernas de la enfermedad y la realidad de los hospitales te da un hachazo en el alma, se lo recomendaría a todos los que conozco y pediría que hicierais lo propio con vuestros conocidos. Mentiría si ocultase que hasta las más duras del grupo han llorado amargamente y jurado que lo dejan, pero luego, les vuelven a pedir ayuda y allí están de nuevo entregadas al pié del cañón. Poniéndose las tiritas de amor de vuestros mensajes de aliento en los pellizcos del corazón que la enfermedad provoca. Nunca hubo comandante que en una trinchera tuviera tanto soldado herido capaz de saltar voluntariamente de nuevo al combate. ¡Menuda tropa!

«Dios, qué buen vasallo si oviesse buen señor»

Os dejo hoy con una recomendación musical de Semana Santa de mi jefe (que de música sabe un rato), para ayudar mientras se cose. Gracias Antonio, gracias Tropa.


2 thoughts on “Por dentro y por fuera. ¡No hay retos imposibles!

  1. Desde el PTS, en Medicina Preventiva, no tengo mas que palabras de agradecimiento y emoción….que Rico ese aceite de Maria Flor, que se de buena tinta que es de un pueblo con mucha solera….que es un poderoso manjar antivirus…ese bizcocho, esos tomates…ese CARIÑO derrochado altruistamente por tanta gente buena que nos hace sentirnos capaces de vencer a este bicho…porque este bicho lo doblegamos si o si. TODOS!!! Gracias

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